En las Eliminatorias Sudamericanas 2026, el enfrentamiento entre Chile y Colombia fue un duelo cargado de emociones y sorpresas imprevistas. Cuando todo parecía mantener un equilibrio tenso, un gol insólito alteró profundamente el desenvolvimiento de la contienda y desató la indignación de Ricardo Gareca desde el banquillo de la ‘roja’.
El insólito gol que desató la furia
El inesperado tanto llegó en el minuto 34 de la primera mitad. En una jugada poco ortodoxa, fue Dávinson Sánchez quien, con un desvío casi accidental, adelantó a los ‘cafeteros’, sorprendiendo tanto a jugadores como a aficionados. La acción comenzó con un saque de esquina lanzado por James Rodríguez, cuyo efecto encontró primero a Jhon Lucumí, antes de que el balón se colara en la portería custodiada por Brayan Cortés.
Indignación y gestos de desconcierto en el banquillo de la ‘roja’
La reacción de Ricardo Gareca fue instantánea y visible para todos. Con gestos de descontento, el técnico argentino exhibió su molestia al dirigirse severamente a Sergio Santín y Hugo Alves. Su cuerpo técnico sintió la presión de un resultado inesperado y las caras reflejaron una mezcla de frustración y preocupación.
Un reto por delante: cómo remontar
La derrota significó un desafío mayor para Gareca, cuya continuidad al frente de Chile fue puesta en cuestión por algunos sectores. Ante la prensa, el estratega reconoció la superioridad colombiana y se mostró cauto al abordar su futuro, afirmando que no suele tomar decisiones “en caliente”. La declaración del presidente de la Federación de Fútbol de Chile, Pablo Milad, respaldó al técnico, sugiriendo que aún confían en que es parte de un “proceso de renovación”.
Mirando hacia adelante: objetivos claros
Los ojos ahora se centran en la próxima fecha doble. La urgencia de sumar puntos en los enfrentamientos ante Perú y Venezuela subraya la necesidad de una rápida reformulación. Las expectativas son altas y el compromiso mostrado por los jugadores podría ser una señal positiva para un posible renacer de la ‘roja’, destacando el esfuerzo y la garra en el campo de juego.